Puro y absoluto asombro: Carver

“Isak Dinesen decía que escribía un poco todos los días, sin esperanza y sin desesperar. Algún día voy a poner eso en una tarjeta de 8×12 y lo voy a pegar en una pared al lado de mi escritorio.
Nada de trucos. Punto. Detesto los trucos […] La escritura puramente ingeniosa, o incluso la escritura puramente necia me hacen dormir. Los escritores no necesitan trucos o artimañas, ni siquiera tienen por qué ser los chicos más inteligentes de la cuadra. A riesgo de parecer tonto, un escritor necesita a veces tan sólo presenciar con la boca abierta esta cosa o la otra –un atardecer o un zapato viejo– en puro y absoluto asombro.”

Raymond Carver, citado en “La escritura en el taller” (ISBN: 978-84-667-6501-5)